viernes, 9 de noviembre de 2018

Mis historias Cap 59 Amor y vacas lecheras

La estancia en la discoteca se volvió algo insoportable, porque tenía los pechos doloridos y tener a Misi encima se me hacía algo caluroso, no dejábamos de sudar, Calebita suspiro e intento hablar conmigo yo la que había creado todo aquello, todo su mundo, cuando quiso hablar le mire a los ojos, le puse dos dedos en sus labios para que no dijera nada, casi podría adivinar lo que quería decir yo le había creado:

-Calebita no digas nada, se que tienes muchas preguntas, pero intenta creerme, se lo difícil que es vivir con esas misiones que te manda Carlene, se lo difícil que es vivir buscando las drogas femeninas junto a Syndia.

Me mire las manos y le mire a ella:

-A veces no sé lo que me pasa yo creo vuestras historias y vuestros mundos, después os dejo a la deriva..

Calebita suspiro:
-Me transformaste en mujer adicta a esta maldita droga y al final Carlene me controla a la fuerza…
Alyssa Milano soy yo

Yo negué con la cabeza:

-Yo, yo Calebita termine en el universo de mis historias, me transforme en mujer, aparte uno de mis personajes me dejo embarazada, ella es la hija de un personaje mío…..Quiero que me perdones.

Calebita me iba a gritar pero vio que Misi se había quedado profundamente dormida, negó con la cabeza:

-Mmm, será mejor que nos vallamos de aquí, seguro que la chica con la mente de cría necesita algo mejor que una discoteca…..

Sonreí ya que veía que Calebita ya se acercaba más a mí, sentí como mis pechos se volvían a hinchar de leche, le mire a los ojos:

-Si vámonos de aquí mis tetas se están hinchando de leche otra vez, un litro más y me cargo el traje, necesito algún sitio más tranquilo para ella.

Calebita conocía el sitio y supo desconectar la alarma de incendios de la puerta de salida que daba a un callejón, abrió la puerta y me miro, yo me puse en pie y cogí entre mis brazos a Misi , era increíble la fuerza que podía tener como una madre, sentía que mis pechos estaban hinchados como los de una vaca lechera:

-Gracias Calebita.

Fuimos hacia un coche que ella había alquilado y yo deje en los asientos traseros a Misi, me senté en el asiento de copiloto junto a Calebita, ella encendió el motor y me miro a los ojos:

-Como fue el día que me creaste, dime el cariño que sientes por mí, parecía que sentías pena, que sentías algo por mí.

Sonreí tímidamente y le mire a los ojos:

-Sabía que el día que te cree que eras una persona con un buen corazón, no esa Calebita poseída por la droga que era una ninfómana, sabía que eras tan buena persona, tan sensible y tan cariñosa cuando eras un hombre y como eres a hora…..Eres mi personaje favorito Calebita.

Calebita me miro a los ojos y sonrió, me acaricio un muslo y se acercó a mí, quería besarme sentía amor, cariño, se había enamorado de mí. Cuando nuestros labios estaban a punto de tocarse, mis pechos rompieron mi escote, estaban goteando leche materna, mi asiento me tumbo, había sido Misi, para poder amamantarse de mis pechos, comenzó a alimentarse otra vez, mientras que por el peso mis pechos se hundían un poco y se movían lentamente. Ella se amamantaba mientras tenía su ombligo encima de mi rostro, intentaba mover mis manos, pero ella para aguantarse encima de mí me los cogió, estaba inmóvil. Calebita negó con la cabeza y arranco el coche.

-Bueno os llevare a ver a Carlene, seguro que ella sabe cómo hacer que tus tetas no se llenen de leche.

Has disfrutado de una nueva historia, pues ya sabes aqui encontraras relatos tg de muchos generos, disfrutar al maximo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Recordar compartir o Comentar la entrada